Nueva York

Esa era la ciudad de Lud, tal como debió ser en su origen.
-¿Lo llamáis Nueva York? -preguntó Roland-. Lo llamáis así, ¿verdad?

24 de noviembre de 2005

Thanksgiving Day (todos decimos gracias)

Desde la habitación del hotel (en New Jersey) puedes observar con claridad el skyline neoyorquino. Te hallas a unos cuantos kilómetros al sur del puente de George Washington, pero la vista debe ser muy similar a la que tuvo el ka-tet cuando se acercaba a Lud. Compruebas, por enésima vez, que llevas la cámara de fotos contigo, y que no te olvidas de la tarjeta de memoria de repuesto, y abandonas el hotel para tomar el autobús que te lleva a Manhattan.

Es un recorrido de unos quince minutos, y sientes la creciente excitación a medida que te acercas a la Gran Manzana. Porque hoy es el día. Atraviesas el Lincoln Tunnel (días más tarde, parados en un inmenso atasco, es inevitable pensar en Larry Underwood), y en un santiamén el autobús penetra en la estación de Port Authority. Es el final del trayecto, como lo fue para el Padre Callahan tras huir de Salem’s Lot, en otro dónde y en otro cuándo.

Desde la estación, sales a la 8ª avenida, giras a la izquierda, en dirección a la calle 42, y luego a la derecha. El tráfico y el bullicio no es particularmente intenso hoy. Cruzas la 7ª avenida (a la izquierda puedes ver Times Square) y lo siguiente es Broadway, que está abarrotada de gente observando el desfile de Acción de Gracias organizado por Macy’s (esos grandes almacenes en donde Detta Walker acostumbraba a cometer sus pequeños hurtos). Esto te fastidia un poco tus planes, pues en esta esquina es donde Jake utilizó la llave que encontró en el solar. No importa demasiado, porque en días sucesivos vuelves a pasar por allí, y aprovecharás para emular a Jake y comerte un perrito caliente.

Un perrito en la calle 42

En la esquina de Broadway con la Cuarenta y dos se detuvo ante un puesto de salchichas y cambió parte de su magra reserva de efectivo por un perrito caliente y un Nehi.

Al cabo de un rato consigues cruzar al otro lado, por delante de un Garfield gigante, y te diriges hacia la 5ª avenida, que alcanzas en pocos minutos. En la esquina giras a la izquierda. Una manzana más y allí estás, en el cruce con la 43.

Donde Jake fue empujado.

Claro que hoy parece poco probable que tal cosa pudiera ocurrir. Porque la 5ª avenida está prácticamente desierta (en comparación con un día ordinario, entiéndase). Aún así, mientras esperas a que el semáforo cambie, no puedes evitar el impulso de mirar hacia atrás.

Esperando en el cruce de la 5ª con la 43

“En algún lugar, a menos de media manzana de distancia, un gran Cadillac azul rodaba hacia el cruce de la Quinta con la calle Cuarenta y tres”.

En ese momento parece que la ciudad despierta. El desfile ha terminado de pasar por Times Square, y pronto la 5ª avenida se llena de vehículos y de gente. Continúas tu camino y tres manzanas más adelante cruzas la calle 46. Miras inevitablemente a la derecha, pero te obligas a seguir en línea recta.

Tras la obligada visita al Rockefeller Center y la Catedral de St. Patrick, tu próximo destino es la calle 54. Allí giras a la derecha, luego cruzas Park Avenue, absolutamente desierta, y te plantas en la casilla de salida: la avenida Lexington.

Hacia las nueve empezó a emerger de su desdichado aturdimiento y a fijarse un poco en lo que le rodeaba. Estaba en la esquina de la avenida Lexington con la calle 54, sin acordarse en absoluto de cómo había llegado hasta allí.

Miras hacia la izquierda, pensando que en aquella dirección, a 7 manzanas, debería estar el Dixie Pig, pero eso ahora no importa. Dos manzanas te separan de la 2ª avenida.

Echó a andar por la calle 54, y cuando llegó a la esquina de la Segunda entró una vez más bajo el paraguas del ka-tet.

La 2ª con la 54

 

Y allí estás, más o menos en el mismo sitio en el que apareció Roland cuando entró en exotránsito, pero en lugar del “Kansas City Blues Bar”, hay una tienda de ropa llamada “Equinox”. En la esquina opuesta hay una cafetería llamada “Lenny’s”, en la que te detienes a recobrar fuerzas. Pero el descanso no se hace muy largo. Por primera vez sientes casi la necesidad de correr. No hay nada místico en ese impulso, sin embargo. No escuchas voces cantarinas (“Commala, ven, ven”), ni percibes ninguna otra fuerza sobrenatural. Pero es ahora cuando realmente te das cuenta de que estás muy cerca.

Así que te pones de nuevo en marcha, en dirección suroeste. Enseguida cruzas la calle 53, las manzanas son cortas aquí. Entre la 53 y la 52, te desilusionas un poco. Casi esperas tropezarte con el tablero del menú del día del “Restaurante de la Mente de Manhattan”, tal vez con alguna novela de Stephen King como especialidad. Pero no. Hay varios restaurantes, sí, pero ninguno de ellos es una librería. En la esquina con la 52 hay un restaurante llamado “Mimi’s”.

Restaurante en la 52

“Jake vio al vagabundo al otro lado del cruce de la Segunda con la Cincuenta y dos. Estaba sentado con la espalda contra la pared de ladrillo de un pequeño restaurante, y cuando Jake se acercó más vio que el restaurante se llamaba Chew Chew Mama”.

Si fueras Jake, en ese momento oirías a los Rolling Stones cantando “Paint it Black”. La música saldría de la tienda de discos “Torre del Poder”. No eres Jake, así que nada de esto sucede.

Sí vas encontrando constantes referencias a la Tortuga. Aquí encuentras la escuela de música “Turtle Bay”, en la calle 52; en la acera opuesta, ves un grill con el mismo nombre. No es sorprendente, pues este es el nombre de este barrio de Manhattan.

Turtle Bay Music School

 

Miras a lo largo de la Segunda Avenida. A lo lejos, la Torre Oscura se alza contra el nublado cielo de Nueva York.

La Torre Oscura en la 2ª Avenida

… aunque no le cabía duda de que era la representación de la Torre en el Mundo Piedra Angular.

 

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5 comentarios to “Por el Camino del Haz: Nueva York (I)”

  1. alcorze Says:

    Creo que esta sección es nueva porque no la había visto, en todo caso está muy bien. Qué (sana) envidia jejeje. Ha habido un momento que casi me pongo nervioso yo también. Espero con ganas la continuación.


  2. Gracias, al.
    La segunda parte está por llegar :)

    ¡Un saludo!

  3. viajerojack123 Says:

    Salve gran Joshen…..pistolero de la torre.
    Largos dìas y placenteras noches….sai..!

    Me pasare con mayor regularidad por acà master, para admirar y envidiar tu andansas por la senda del haz…!!

  4. Acho Says:

    sai Joshen,

    espero que el Ka te permita escribir la segunda parte!

    Salu2!!!

  5. william Says:

    No hay continuación :S

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